Connect with us

Vida

20/02/2018 5:26 am ET

“La barriga cervecera” es mucho peor que la obesidad

“Mi trabajo me ha costado”, afirman orgullosos y despreocupados los bebedores de cerveza sobre su prominente barriga. Despreocupados porque, por lo demás, no presentan ninguno de los síntomas de la obesidad (su Índice de Masa Corporal suele situarse dentro de lo normal).

Las malas noticias las trae un reciente estudio publicado en Annals of Internal Medicine, donde se concluye que esta grasa concentrada en el abdomen conlleva el doble de riesgo de riesgo de mortalidad que el sobrepeso de toda la vida (en el caso de las mujeres, el riesgo es ‘solo’ un 50% mayor). La respuesta la tiene el tipo de tejido adiposo: “No toda la grasa es igual de perjudicial.

La grasa abdominal o visceral (la que rodea los órganos) es metabólicamente más activa (…). En definitiva, es un marcador clínico del síndrome metabólico, que se caracteriza por la presencia de múltiples factores de riesgo cardiovascular y un gran aumento de la mortalidad”, explica el doctor Antonio Mas, especialista en Endocrinología y Nutrición. Pero, ¿realmente todo esto es culpa de la cerveza? ¿Y por qué?

El verdadero problema no reside en las famosas ‘calorías vacías’ del alcohol, sino en que cuando bebes pones a trabajar a tu hígado, que le da prioridad absoluta al procesamiento del alcohol (si no lo hiciera morirías por intoxicación), dejando pasar las grasas de cualquier otra cosa que consumas. El hecho de que estas se concentren en ciertas zonas depende de la edad y el sexo: de los 35 en adelante nuestro metabolismo se ralentiza y tiende a acumular las grasas que no es capaz de quemar en zonas específicas (el abdomen en los hombres y los muslos y el trasero en las mujeres).

Advertisement
Advertisement