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Vida

17/05/2018 3:06 am ET

¿Estás gordo por dentro sin saberlo?

¿Es posible tener un peso saludable y sin embargo tener demasiada grasa por dentro?

Sushi es una británica de 29 años, periodista de la BBC, que se considera de tamaño medio y goza en general de buena salud.

Tiene una talla 12 de ropa y cree que lleva un estilo de vida normal, medianamente saludable.

Hace ejercicio con cierta frecuencia en verano, cuando corre en el gimnasio, pero admite que en invierno lo que le gusta es “hibernar”.

“Me gusta pensar que soy una persona saludable por fuera. Pero la verdad es que no sé qué hay debajo de mi piel”, dijo.

Una sorpresa escondida

Cuando Sushi recibió los resultados de la prueba con escáner DEXA, que se hizo en una clínica privada londinense, se llevó una buena sorpresa.

Este tipo de escáner, con un tipo de Rayos X especial, se utiliza habitualmente para hacer densitometrías óseas, que miden la densidad de los huesos para estimar el riesgo de osteoporosis.

En este caso, se utilizó para medir el porcentaje de grasa y de músculo en el cuerpo de Sushi, así como para analizar su distribución.

“Puede que te sientas bien y tengas un buen aspecto por fuera pero por dentro podrías tener grasa visceral, que es una grasa interna que es peligrosa porque es la que está alrededor de los órganos y está vinculada a enfermedades como la diabetes de tipo 2”, le dijo Philip Chant, director de Bodyscan.

De acuerdo al referente tradicional de peso, el Índice de Masa Corporal (IMC), Sushi tiene un ligero sobrepeso.

Normalmente se considera que una persona con un IMC entre 18,5 y 24,9 tiene un peso saludable.

Sin embargo el IMC no ofrece información sobre la cantidad o distribución de la grasa que una persona tiene, factores que pueden tener un efecto para la salud.

Después de analizar la “grasa escondida” de Shushi, Phil le dijo que su cuerpo tenía “más del doble de la grasa visceral estimada para una mujer de su edad”.

¿Cuánta grasa visceral es “normal”?

Según información de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, en la mayoría de la gente el 90% de la grasa corporal es subcutánea, el tipo de grasa que está justo debajo de la piel.

Si te tocas la barriga esa grasa que se siente blanda también es subcutánea.

Calcular la relación entre la cintura y la altura ayuda a identificar el exceso de grasa.

El 10% restante, considerada visceral o intra abdominal, está “escondida” fuera de nuestro alcance, por debajo de la pared abdominal.

Se encuentra en los espacios que rodean al hígado, a los intestinos y a otros órganos.

También se almacena en el omentum, que es una especie de cortina de grasa abdominal que se extiende como si fuera un delantal por debajo de los músculos abdominales.

Ese omentum se vuelve más duro y grueso cuanta más grasa acoge.

Aunque la grasa visceral solo representa una pequeña proporción del total de grasa corporal, es un factor clave para ciertos problemas de salud.

¿Por qué es más peligrosa la grasa visceral?

Según el servicio de salud pública de Reino Unido, (NHS por sus siglas en inglés), hay muchas evidencias científicas que confirman el vínculo entre tener un exceso de grasa visceral y el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y diabetes del tipo 2.

Hay evidencias más recientes que también vinculan la grasa visceral a un aumento del riesgo de cáncer, sin embargo todavía se desconoce cual es el mecanismo biológico exacto por el que eso ocurre.

Además la acumulación de grasa en el hígado puede causar alteraciones metabólicas como la resistencia a la insulina.

La grasa visceral tiende a relacionarse con una mayor “obesidad central”, es decir, con una cintura más grande y una mayor grasa abdominal.

Según el NHS, varios estudios han demostrado que tener más grasa alrededor de la cintura puede ser más dañino que tenerla en otras áreas del cuerpo, como las piernas o las caderas.

La grasa central o abdominal ha sido asociada también a la inflamación, a un mayor riesgo de diabetes y a niveles más elevados de colesterol.

Por eso cada vez más se utiliza más como un indicador de salud el tamaño de la circunferencia de la cintura y su proporción con el tamaño de la cadera.

¿Quién tiende a tener más grasa visceral?

La composición y la distribución de la grasa varía entre los dos sexos.

En términos generales los hombres son más susceptibles a la obesidad central o la grasa abdominal, mientras que las mujeres tienden más a tener una distribución periférica.

En las mujeres predomina la masa corporal grasa y la grasa subcutánea, mientras que en los hombres predomina la masa corporal magra y la grasa visceral.

La buena noticia para es que la grasa visceral se puede reducir fácilmente con ejercicio y haciendo modificaciones en la dieta para reducir el consumo de calorías.

Algunos estudios han vinculado una mayor cantidad de grasa visceral y una mayor circunferencia abdominal con el consumo de comidas fritas, grasa, alcohol, carnes rojas y procesadas, bebidas azucaradas, granos refinados y alimentos de alto índice glucémico.

A partir de ahora Sushi tratará de hacer ejercicio regular durante todo el año y evitará comer entre horas para bajar su nivel de grasa visceral.

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Vida

6 datos que demuestran que el consumo de cerveza es altamente saludable

Entre otros beneficios puede prevenir la enfermedad de Alzheimer gracias a su alto contenido en silicio.

consumo de cerveza

El consumo moderado de cerveza puede prevenir el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer gracias a su alto contenido en silicio, una sustancia capaz de paliar los efectos neurodegenerativos inducidos por la intoxicación crónica de aluminio en el cerebro.

Ésta es la conclusión de un estudio dirigido por la catedrática de Toxicología de la Universidad de Alcalá de Henares en México, María José González, que se presentó en la jornada de difusión de los resultados del V Simposio Internacional de la Cerveza, celebrada en el Edificio Paraninfo de Zaragoza.

Lee también: ¿Sabías que lavarte la cara diariamente es poco saludable para la piel?

1.-Esta investigación  pretendía determinar su efecto sobre la toxicidad de aluminio en el cerebro pues al parecer este metal es un factor de riesgo ambiental de la enfermedad de Alzheimer, pero el equipo de investigación demostró que la ingesta de la cerveza tradicional, es decir con alcohol, en dosis moderadamente elevadas, puede revertir la neurotoxicidad del aluminio, debido a su alto componente en silicio.

2.-La investigación analizó también el efecto de esta bebida fermentada sin alcohol. “Ésta también es capaz de contrarrestar el aluminio, pero en menor medida. Porque la cerveza con alcohol tiene más silicio y, además, el alcohol también favorece la acción del mismo”, según señaló la investigadora.

3.-En el caso de la cerveza con alcohol, no obstante, el consumo debe ser moderado, es decir “una caña al día en el caso de las mujeres y el doble en el de los hombres”.

4.-Además el consumo moderado de cerveza tiene también otras ventajas para la salud, ya que, según comentó la investigadora, es una bebida “muy completa”. “Tiene muchas sustancias que son antioxidantes, como los polifenoles, pero además tiene vitaminas, minerales y lúpulo, es decir aporta muchas cosas”, precisó.

5.-El consumo moderado de bebidas fermentadas con un alto contenido de polifenoles, que en el caso de la cerveza proviene de las maltas, en un 70 %, y del lúpulo, en un 30 %, está asociado con “un menor riesgo cardiovascular”, ha comentado.

6.-Precisamente, su investigación se centró en estudiar si esos efectos positivos de la cerveza se producen en parte por la acción de la microbiota intestinal. “Los polifeonoles no son más que compuestos que están en la dieta y que no son digeribles, pero que cuando llegan a estar en contacto con nuestra microbiota intestinal son capaces de crear metabolitos que producen beneficios para la salud”, según indicó. La microbiota intestinal, añadió Moreno, funciona como un órgano, capaz de comunicarse con el resto del organismo mediante estos metabolitos, que llegan en parte por los polifenoles incluidos en la dieta, de ahí que tenga beneficios saludables para el resto del organismo.

Redacción Contexto Diario

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Vida

¿Sabías que lavarte la cara diariamente es poco saludable para la piel?

Lavar la cara es una costumbre matutina aceptada, extendida y practicada en todo el mundo.

Lavar la cara es una costumbre matutina aceptada, extendida y practicada en todo el mundo, pero como tantas otras verdades asumidas no conocemos las razones por las cuales lo hacemos.

Cada vez tenemos a nuestra disposición más productos de higiene corporal, pero no los usamos como deberíamos. Hay personas que se lavan demasiado la cara y utilizan todo tipo de productos que acaban por dañar su piel, y otras que siguen usando el jabón de mano convencional para absolutamente todo, pese a que no siempre es el más recomendable.

Estos son los cinco mitos que recoge El Confidencial, que hemos tomado por ciertos y que debemos eliminar si queremos tener una piel más saludable:

1. “Hay que lavarse la cara todas las mañanas”

Es cierto que lavarnos la cara puede ayudarnos a despejar la pesadumbre que suele acompañarnos en los primeros minutos del día, pero no es especialmente saludable en lo que respecta a nuestra piel.

“Tu piel ha estado durmiendo sobre una almohada, está limpia, y no necesita un lavado”, explicó Gervaise Gerstner, dermatólogo de L’Oreal al Wall Street Journal.

El especialista señaló que no es ta mal echarnos un poco de agua fría para terminar de despertarnos, pero si lavamos con esmero la cara todas las mañanas la piel podría resecarse.

A no ser que tengas un problema en la piel, como puede ser el acné, los dermatólogos aseguran que sólo debes lavarte la cara una vez al día: por la noche. Limpiar bien nuestra cara antes de acostarnos sí es importante, porque sirve para eliminar la suciedad y los elementos contaminantes que hemos ido acumulando durante todo el día. Si, además, hemos usado maquillaje, este paso es decisivo.

2. “Hay que frotar la cara para que quede bien limpia”

Ningún problema dermatológico, incluido el acné, los puntos negros o las manchas de la edad, se elimina a base de frotar, como si nuestra cara fuera un plato sucio. Los dermatólogos recomiendan lavarse la cara aplicando el limpiador con nuestras manos, delicadamente, y con movimientos circulares.

Las limpiezas agresivas son un problema especialmente preocupante para las personas con acné, que tienen a frotarse demasiado, lo que acaba agravando el problema.

Para tratar el acné debemos usar ungüentos especiales, que matan las bacterias y absorben la grasa, y cuyos efectos no dependen de la agresividad con la que lavemos nuestra cara.

3. “Los hombres de verdad no usan cremas ni limpiadores”

Es cierto que la piel de las mujeres es más delicada que la de los hombres, pero eso no quiere decir que estos no necesiten cuidados. Lo cierto es que la mayoría de los hombres se lavan la cara sólo con agua, y los que usan algún tipo de limpiador se limitan al jabón de manos, el champú o lo que encuentren en el lavabo o la ducha.

Los hombres, además, no suelen usar crema hidratante, ni protector solar (a no ser que vayan a la playa o la montaña), por lo que su piel se acaba secando más y está más expuesta a las radiaciones solares. Para más inri, uno de los pocos productos cosméticos que los hombres utilizan, el aftershave, suele tener alcohol, lo que irrita aún más la piel.

4. “Después de lavarnos la cara nuestra piel tiene que estar tirante y brillante”

Hay personas que se lavan la ca que casi les duele, tienen la piel tirante y se sienten absolutamente limpios. Y es cierto, la piel está limpia, pero también es más vulnerable a las infecciones y la contaminación. El escozor, el ardor y la irritación, que muchas personas sienten después de lavarse la cara, son una señal de que en realidad le estamos haciendo daño a nuestra piel.

5. “Es bueno lavarse con agua fría para que se cierren los poros”

La realidad es que los poros ni se cierran, ni se abren, así que no hay ninguna necesidad de andar alternando entre agua fría y caliente. Los dermatólogos recomiendan usar siempre agua tibia, que es la única que no va a hacernos daño. El agua demasiado fría o demasiado caliente puede irritar nuestra piel.

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¿Sabía que el olor a viejito sí existe? Conozca todos los pormenores al respecto

La vejez, al igual que el tiempo, no perdona ni siquiera en cómo huele nuestra piel. 

La vejez, al igual que el tiempo, no perdona ni siquiera en cómo huele nuestra piel. Para algunos es desagradable el olor tan particular que encontramos en las personas de la tercera edad. Sin embargo la ciencia explica por qué se ocasiona este olor a viejito en la piel.

Además, esto no tiene nada que ver con la falta de higiene, sino que es un proceso natural de oxidación de la piel. Al paso de los años, la producción de lípidos en la superficie de la piel aumenta, mientras que la capacidad natural de oxidación va decreciendo con el tiempo.

Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España, determinaron que el “olor a viejo” sí existe.

Lo causa el 2-nonelal, una molécula que se genera en la piel al oxidarse de forma natural los ácidos grasos de la barrera lipídica, José María Antón, investigador del CSIC quien además aseguró que el compuesto tiene tan mal olor, que cuando abrieron una cápsula que la contenía, todo “apestaba”.

El científico explica que a partir de los 30-40 años, cuando comienzan a realizarse cambios hormonales producto de la edad, los cuales aumentan la producción de 2-nonenal, haciendo que el cuerpo huela cada vez peor.

Adicionalmente, los investigadores aseguran que para los ancianos es muy dificil detectar este olor por una sencilla razón: a medida que el cuerpo envejece, pierde la capacidad olfativa y por ello, no lo perciben.

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