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Venezuela

14/03/2019 2:38 pm ET

Segunda etapa del caos: Persiste colapso de los servicios tras megapagón en Venezuela

“La cosa ha estado ruda. Ni agua, ni luz, y ahora nos salen estas colas”, dijo un caraqueño ante el colapso del transporte cuando intentaba llegar a su trabajo

megapagón

Los venezolanos volvían este jueves a sus trabajos con dificultades para tomar transporte público y retirar dinero en los bancos, después de que el régimen reanudara las actividades laborales tras el apagón que colapsó al país.

“Ya hoy comenzamos a trabajar con normalidad”, contó a la AFP Maily Torres, de 32 años, administradora de un establecimiento de artículos de limpieza en el bulevar de Sábana Grande, movida zona comercial de Caracas. Muchos comercios alrededor, sin embargo, permanecían cerrados.

“La venta ha estado flojita. Es normal después de una crisis de esta magnitud, porque la gente no va a comprar zapatos cuando lo que está buscando es agua y comida”, dijo por su parte Carlos Zúñiga, encargado de una tienda de calzado.

Maily se echó “una escapadita” para retirar efectivo, cuya escasez crónica se agravó con el corte eléctrico del 7 de marzo, que recién empezó a solucionarse el lunes.

Las colas frente a los bancos se repetían en distintos puntos de la capital y su periferia, donde viven 6 de los 30 millones de habitantes del país petrolero.

El apagón sorprendió a Maily cuando volvía a su casa en la barriada popular 23 de enero; allí, el servicio eléctrico comenzó a restablecerse el lunes pero aún no llega el agua, pues la falta de energía ha afectado el bombeo.

El metro de Caracas, que moviliza a unos dos millones de pasajeros diariamente, restableció su servicio, aunque mantenía un trecho cerrado en su principal línea. Habilitó autobuses para trasladar a sus usuarios desde las estaciones donde se interrumpe el recorrido.

“La cosa ha estado ruda. Ni agua, ni luz, y ahora nos salen estas colas”, dijo a la AFP el empleado hotelero Eriberto Urbina, vestido con traje y corbata, mientras hacía una extensa fila para tomar uno de esos buses.

Arrecia la escasez de agua

Habitantes se abastecen de estanques naturales. Aunque muchos usan el líquido para sus quehaceres, otros se ven forzados a tomarla.

El funcionamiento irregular de los acueductos y la distribución de agua tiene sedienta a la población.

Sin comida

Pero las secuelas van más allá.

El país, que vive una crisis humanitaria, sufrió una merma sin precedentes de alimentos a causa del corte eléctrico, algo que viene a agudizar la crisis preexistente por la escasez de materias primas que mantenía a la agroindustria en mínimos operativos. La imposibilidad de reponer inventarios hará que el desabastecimiento arrecie.

La Federación Nacional de Ganaderos de Venezuela (Fedenaga) estima en 5,5 millones de dólares las pérdidas materiales del apagón sólo en leche y carne. “Las pérdidas de leche representan la pérdida equivalente del consumo per cápita anual de 159.402 venezolanos, con la producción afectada de sólo 4 días, con tendencia a agravarse mientras persista la falla eléctrica. Las pérdidas de carne afectan al equivalente al consumo per cápita anual de 527.692 personas”.

A esto se añaden los saqueos que desde el domingo comenzaron a registrarse en varios estados del país.

Redacción Contexto Diario

Fuente: AFP y Al Navio

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