Connect with us

Venezuela

28/04/2019 10:14 am ET

La falta de luz obliga a los zulianos a irse de Venezuela

Las fallas eléctricas han sido el factor que ha puesto a prueba la capacidad de aguante de más de uno en el estado petrolero de Venezuela

Zulia

Vivir en el estado Zulia significa para sus habitantes someterse a una agonía que incluye la crisis económica, la falta de transporte y la dolarización forzosa de los productos de primera necesidad.

Sin embargo, las fallas eléctricas han sido el factor que ha puesto a prueba la capacidad de aguante de más de uno en el estado petrolero de Venezuela, donde se producen racionamientos eléctricos de hasta 20 horas diarias durante los últimos cuatro meses.

Lee también: Las imágenes que retratan la hambruna en Venezuela

Delcy Fernández, periodista, de 32 años de edad, madre de Adrián Rojas, de 3 años de edad, y esposa del gaitero Gerardo Rojas, dice que hasta el último momento se había negado a irse del país, pero a medida que la crisis se acentuó la idea tomó fuerza en su cabeza.


Familia Rojas Fernández. Foto: José Núñez

La falta de electricidad, las malas noches y ver cómo mi hijo sufre y ya ni siquiera puede ir al colegio nos obligaron a tomar la decisión. Un día que se fue la luz, mi bebé me dijo: mami ya no quiero tomar más agua caliente, no entendéis que quiero agua fría «.

La pareja, que suma un poco más de tres años juntos, ya tiene un destino: Chile. A mediados de año pretenden emprender su camino, «uno nuevo» asegura la profesional de la comunicación social «donde la gente no tenga que comer de la basura, ni los ancianos tengan que carretear agua», dice. «No quiero ver más cómo los niños se mueren porque no hay medicinas o sus padres no pueden comprarlas, quiero que mi hijo tenga otro futuro, no este que al parecer cada vez es peor y no tiene salida».

Se van sin retorno

Alex Vera es chofer de la ruta Maracaibo-Maicao hace más de 20 años. Para él la diáspora se ha acentuado mucho más este año.

«Solo yo saco de Venezuela hasta Colombia más de 60 personas semanalmente que no van a regresar. Se quedan allá aún cuando dejan aquí a su familia. Muchos se despiden, y el carro va en silencio todo el camino, yo solo miro por el retrovisor como hasta los hombres lloran por dejarlo todo. El tema de la luz ha sacado más gente pa’ fuera de lo que el gobierno cree, esto no se aguanta aquí ya».

María Inés Urdaneta, maestra de 35 años, dejó Venezuela el miércoles pasado. Dos maletas y un morral acompañaban su viaje hasta su destino final, Bogotá, Colombia, donde su hermana la esperaba.

Rebeca Contreras, de 26 años, ingeniera, no eligió Colombia, se rehusa a irse del país, pero el jueves, pasadas las 2 de la tarde, tomó un bus a Caracas. Ahí vive su abuela.

«Me voy porque allá no se va la luz. Aquí quedan mis padres, voy a buscar opciones de trabajo porque por el tema eléctrico aquí tampoco hay opciones. Espero llevarme a mis padres pronto, no me gusta la capital, pero es más prometedor que este desastre en lo que convirtieron al Zulia».

(Con información de Crónica Uno)

Advertisement
Advertisement