Connect with us

Venezuela

16/11/2018 11:18 pm ET

La estremecedora historia de Linda Loaiza que llena de esperanzas a Venezuela

Este viernes 16 de noviembre se convirtió en la primera mujer en lograr un importante avance hacia la justicia

Linda Loaiza

Le redujo los labios y las orejas apretándolos con un alicate, le quemó la cara con cigarrillos, así como el pecho y las extremidades, la golpeó salvajemente hasta desfigurarla, le introdujo el puño y una botella en la vagina.

Tan brutales fueron las palizas que durante dos meses y medio recibió la entonces adolescente de 18 años, que la prensa apodó al agresor como “El Monstruo de Los Palos Grandes”.

Lee también: ¿Cómo indemnizará el Estado Venezolano a Linda Loaiza tras el fallo de la Cidh?

Una cita a ciegas en un centro comercial la unió con Luis Carrera Almoina, un ganadero de 36 años. Ella estaba recién llegada a Caracas; había dejado atrás Mérida, a sus padres y sus estudios de zootecnia. Quería probar suerte en la capital junto con su hermana y, según cuenta, aquel primer encuentro se dio gracias a un aviso que habría publicado en la prensa ofreciéndose como dama de compañía.

Comenzaron una relación y tiempo después se fueron a vivir juntos a un hotel en el centro de la ciudad. Ella dijo que él quería apoyarla para estudiar en la universidad y que hasta ese momento todo era color de rosa. Pero de pronto el cuento de hadas se transformó en pesadilla, pues ella terminó encerrada en un apartamento en la urbanización El Rosal, en el este de Caracas. De un momento a otro -de acuerdo con su versión- el hombre al que consideraba su novio la empezó a maltratar de manera brutal. Le fue difícil pedir ayuda pues la obligaba a consumir drogas que le hacían perder el conocimiento. Sin embargo, tres meses después de vivir en el infierno y gracias a un instante de lucidez pudo pedir auxilio a los vecinos mientras su captor se encontraba fuera del apartamento. El resultado de las torturas, mutilaciones y violaciones fueron nueve meses de hospitalización.

Las fotos de su cara hinchada, con los párpados cerrados, quemaduras en la nariz, y la boca abierta y rota inundaron las portadas de los principales diarios. El país quedó conmocionado.

Las lesiones que sufrió fueron tan graves que pasó más de medio año hospitalizada y tuvo que someterse a 15 cirugías, incluida una de reconstrucción vaginal.

Pero tras su rescate y su posterior larga recuperación de sus heridas físicas, la joven vivió otro calvario… pues quería justicia. Durante los primeros tres años 59 jueces negaron su caso, escuchó en 29 oportunidades que el juicio se difería.

Han pasado 17 años desde su rescate, pero a Linda Loaiza igual se le quiebra la voz cuando, sentada frente al estrado, describe lo que le hizo su agresor.

“Ese señor me tomó fotos desnuda arrodillada sobre chapas de refresco, mientras me golpeaba”, dice. La jueza que la escucha con atención no puede evitar arrugar la cara.

Linda Loaiza ya no estaba frente a jueces venezolanos, como en el pasado, sino ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH).

Linda Loaiza fue la primera venezolana en demandar al Estado que demanda al Estado de su país ante ese tribunal internacional por un caso de violencia contra la mujer.

Y se convirtió, además, en una de las pocas que ha llegado a esa instancia para exigir que el Estado se haga responsable por el daño que le infligió una persona particular.

Este viernes 16 de noviembre, Linda Loaiza se convirtió en la primera mujer en lograr un importante avance hacia la justicia a través de un fallo emitido por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) que encontró culpable al Estado Venezolano.

“Este triunfo de justicia solamente será efectivo cuando el Estado cumpla su sentencia, pero no me rendiré. Por años, he sido una imagen emblemática en la lucha contra la violencia física, sexual y psicológica que enfrentamos las mujeres en mi país. Esto me impulsó a seguir y sostener la lucha de otras como yo, como defensora de sus causas”, dijo Linda Loaiza, abogada venezolana. “Hoy le puedo decir a las mujeres de Venezuela y de Latinoamérica que no han podido obtener justicia por las violaciones de sus derechos dentro de sus países que una reparación si es obtenible”.

En el fallo, publicado el día de hoy por la Corte Interamericana, se concluyó que el Estado, por su inhabilidad en prevenir o investigar los hechos mientras ocurrían, es responsable al posibilitar la esclavitud sexual y torturas de Linda Loaiza. Así, se califica por primera vez como tortura la violencia cometida en contra de una mujer cometida a manos de un particular dentro del Sistema Interamericano.

Por otra parte, se determinó que existía un marco normativo discriminatorio y que el uso de estereotipos en el proceso legal interno, que re victimizó a Linda Loaiza y perjudicó sus posibilidades de conseguir justicia en fuero nacional. La Corte reconoció que esto, aunado a la tipificación inadecuada del delito de tortura, influyó en una condena menor a su agresor. Por último, la Corte consideró inefectivas las medidas de protección y la investigación de las amenazas y hostigamientos hacia Linda Loaiza López Soto, sus familiares y abogado.

Por lo que, en su sentencia, ordenó continuar el proceso penal en curso y en su caso sancionar a los responsable por los hechos de tortura y violencia sexual y también de los responsables de obstaculizar la búsqueda de justicia. Asimismo, ordenó la adopción e implementación de protocolos para la investigación y atención integral de mujeres víctimas de violencia, la implementación de los Tribunales de Violencia contra la Mujer en cada capital de estado venezolano, la incorporación al currículo nacional del Sistema Educativo Nacional, un programa de educación de género permanente bajo el nombre de “Linda Loaiza” y la de recopilación de datos y cifras vinculadas a los casos de violencia contra las mujeres en todo el territorio nacional.

Redacción Contexto Diario

Advertisement
Advertisement
Advertisement