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Venezuela

18/07/2018 6:49 am ET

Dos hermanos muertos tras extraño procedimiento policial en Catia

A uno lo acribillaron y el otro fue torturado en un calabozo.

asesinados a tiros

La unidad de Derechos Fundamentales de la Fiscalía General investiga la muerte de los hermanos Julio César (24) y Carlos Francisco Rangel Novais (27), en un extraño procedimiento realizado por oficiales de la Policía Nacional en Gramoven, Catia.

El martes 10 de julio una comisión policial llegó al callejón Las Dos Torres, y al ver a los uniformados los hermanos Rangel corrieron y se escondieron en la casa de un vecino, según una nota publicada en El Carabobeño.

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Julio recibió un tiro en una nalga y otro en una pierna. Cuando los familiares acudieron al hospital les dijeron que había muerto y al revisarlo observaron que tenía otros disparos, muchos hematomas y el rostro desfigurado. Se lo llevaron vivo y apareció muerto; aseguraron.

A su hermano no le dispararon porque salieron los vecinos, comenzaron a gritar y antes de que se generara una alteración del orden público se lo llevaron detenido para el módulo de El Amparo, en Catia, luego lo presentaron en los tribunales y quedó recluido en el centro de coordinación de San Agustín del Sur.

-No lo mataron porque los vecinos protestaron.

Su prima Rebeca Novais dijo que el domingo 15 fueron a visitar a Carlos Francisco y lo vieron muy golpeado, con marcas en el cuello y laceradas las muñecas debido a las esposas que mantuvo apretadas por mucho tiempo. Cuando ella reclamó los funcionarios la obligaron a retirarse de la comisaría.

En la visita del lunes le notificaron que Carlos Francisco había muerto a consecuencia de los golpes que recibió durante una riña con otros presos, pero le parece extraño que fue el único detenido lesionado o muerto.

A Julio lo retiraron de la morgue el jueves 12 de julio y lo velaron en urna sellada porque tenía el rostro totalmente destrozado.

Los familiares niegan que se hubieran enfrentado con la policía porque no portaban armas, aunque denunciaron que a Julio le sembraron una y a Carlos Francisco le colocaron droga para acusarlo por “tenencia de estupefacientes en menor cuantía”.

Julio estudiaba segundo semestre de informática, estaba haciendo trámites para ingresar a la UNES y trabajaba en la Misión Barrio Tricolor, al igual que su hermano Carlos.

Eran los únicos hijos de María Magdalena Novais, una mujer hipertensa que dependía económicamente de sus dos hijos que vivían con ella. Julio dejó una viuda y un hijo de 3 años.

Redacción Contexto Diario

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