Connect with us

Venezuela

13/09/2018 10:37 am ET

Cerró “El Tropezón” una de las areperas más emblemáticas de Caracas

Entre otras cosas por el aumento del salario mínimo y los altos costos de los productos.

El Tropezón

Luego de haber funcionado por más de 50 años, la famosa arepera “El Tropezón” ubicado en Los Chaguaramos, Caracas, cerró sus puertas, entre otras cosas por el aumento del salario mínimo y los altos costos de los productos para mantener el servicio del local.

“Cerró El Tropezón, la gran arepera de Los Chaguaramos en el entorno de la UCV, un negocio con más de 50 años, hace poco hable con el dueño, me dijo que no aguantaba los costos y aumentos de sueldo, este último aumento fue la puñalada final…gracias por tus arepas de asado criollo”, expresó el arquitecto y profesor de la UCV, David Viloria a través de Twitter.

Lee también: Exministro Hebert García Plaza pide nulidad del decreto de emergencia económica

La noticia consternó a los usuarios en Twitter que, alguna vez hicieron vida en “El Tropezón” y disfrutaron de incontables momentos, por lo que compartieron sus anécdotas a través de la referida red social.

“Gracias por las arepas que alimentaron mis madrugadas de estudiante. El Tropezón fue parte de mi historia ucevista”, manifestó Acianela Montes de Oca, egresada de la UCV.

Por su parte, el historiador Hector Acosta Prieto, graduado en la misma casa de estudio, comentó que “hoy cerró El Tropezón, donde los ucevistas íbamos a meternos nuestra Reinapepiada, Mechada con Guayanés y el respectivo Mondongo a las tres de la mañana. Maduro acaba con las tradiciones”.

“Cerró parte de nuestra vida en los 70 y 80. El Tropezón fue un lugar de encuentros de los ucevistas, sin importar si nos habíamos peleado en la tarde. Yo militaba en el MIR, y coincidía en la noche con masistas, adecos y copeyanos. Todos en cordialidad. Eso fue el Tropezón”, escribió el abogado Humberto Mendoza, en su cuenta de Twitter.

Además de formar parte de la vida de muchos ucevistas, que pasaron por dicha casa de estudio en las década de los 70 y 80, también fue un local muy concurrido por los fanáticos del béisbol, quienes, después de asistir a un juego de pelota en el estadio Universitario, disfrutaban del servicio de la arepera caraqueña.

Advertisement
Advertisement