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Variedades

05/04/2018 7:07 pm ET

Niño pasó tres horas atascado en una piedra al intentar hacer un “#TBT”

Max Morgan se encontraba de visita a una propiedad victoriana situada al norte de Birmingham cuando su madre decidió hacerle una foto emulando la que le había tomado en ese mismo lugar con dos años. El problema era que para ello tenía que meterse dentro del agujero de un monumento. Ahora, con siete años, su tamaño es mucho mayor y el niño quedó atrapado durante tres horas hasta que los servicios de rescate pudieron sacarle.

El incidente, que se saldó con algunas magulladura y tres horas de atascamiento y angustia para Max y sus padres, tuvo lugar el martes en Wightwick Manor, una propiedad victoriana cerca de Wolverhampton. Allí acudió Max Morgan con su madre para visitar la zona. No era la primera vez que lo hacían.

Según Jana Morgan, su hijo lleva desde que tiene dos años jugando por allí. Eso fue lo que le llevó a intentar repetir una imagen que le sacaron en una visita anterior cuando tenía esa edad. La instantánea que querían repetir era la de Max dentro del agujero que hay en en centro de un monumento de piedra, el que se ve en las imágenes.

La piedra, que perteneció al Palacio original de Westmister destruido en 1834 como recoge The Telegraph, lleva más de ocho décadas como parte de la decoración del jardín de Wightwick Manor. Tras varios intentos fallidos por parte de la madre y de los empleados de la propiedad para desatascar al chico, no les quedó más remedio que llamar a los servicios de emergencia.

El problema tuvo que ver con los dos diámetros distintos con los que cuenta la piedra según la profundidad del agujero y con el hecho de que el niño flexionase las rodillas una vez en el interior. Fue en ese momento cuando se quedó atascado.

Al final, después de tres horas no quedó otra que cortar la piedra para poder sacarle. “Max estaba perdiendo la sensibilidad en los dedos de sus pies. Además, es claustrofóbico, así que entró en pánico”, declaró su madre al diario británico.

Una vez liberado de su cárcel de piedra y más tranquilo, Max fue trasladado al hospital para examinarle. Tras comprobar que solo tenía unos cuantos hematomas le dieron el alta.

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