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Internacional

14/02/2020 9:04 pm ET

Venezolanos viven de los desperdicios de basurero en Brasil

Armaron seis pequeñas viviendas fabricadas con material de desecho

Un grupo de refugiados venezolanos montó un pequeño campamento en el basurero municipal de Pacaraima, la ciudad brasileña en la frontera con Venezuela, en donde prácticamente disputan restos de comida con buitres y perros.

En unas seis pequeñas viviendas fabricadas con material de desecho y escondidas en un pequeño bosque en medio del basurero de Pacaraima, viven unos 40 venezolanos, ubicado unos 10 kilómetros de distancia de la frontera entre ambos países.

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Pacaraima, el único paso en los casi 2,200 kilómetros de frontera terrestre entre Brasil y Venezuela, recibe diariamente unos 400 venezolanos que huyen de la crisis económica, política, social y humanitaria de su país.

Y muchos, sin recursos para continuar hacia Boa Vista, la capital del estado de Roraima, terminan estableciéndose en Pacaraima y sus alrededores, para vivir de lo que pueden, lo que ha generado tensión por el aumento de la violencia en la región y ha provocado hasta ataques xenófobos.

Venezolanos son vistos en el basurero municipal en la ciudad de Pacaraima, Brasil. (EFE)

Pese a que aseguran que se dedican a rebuscar entre la basura latas, metales, cartones y otros materiales reciclables que pueden ser revendidos, los venezolanos establecidos en el basurero no esconden que también buscan comida para su propio consumo.

Tres jóvenes, entre unos 17 y unos 23 años, prendieron una fogata con desechos para calentar lo que llamaron de desayuno y que consistía en un plato de espaguetis y otro de carne enlatada que no dijeron de dónde procedía y que comieron sin importarse con la presencia de periodistas.

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“Recogemos materiales como cobre y aluminio para sobrevivir. Ahora llevamos cuadro días aquí, pero vamos y venimos, Algunas veces duramos dos o tres semanas aquí. El cobre y el aluminio lo vendemos aquí”, afirmó a uno de los jóvenes.

“Aunque no lo parezca, aquí estamos bien. Apenas venimos a buscar la platica porque en nuestro país no conseguimos empleo”, agregó otro de los recicladores, que se identificaron como Júnior José, Julio Medina y Leonel González.

En este basurero hay un pequeño pueblo con aproximadamente 30 venezolanos que viven y sobreviven de la recolección de basura. (EFE)

Los tres admitieron que la comida que encuentran a veces la consumen si está en buenas condiciones, pero que nunca la llevan a sus familias porque puede ser perjudicial para los niños.

Agregaron que lo más difícil es la hostilidad que sienten en las calles, ya que muchos brasileños los insultan y los amenazan.

La aparente calma en el basurero es interrumpida dos veces por día cuando un camión trae la basura procedente de Pacaraima y la arroja al depósito sanitario.

En ese momento se produce una correría de inmigrantes interesados en lo que puedan rescatar de la basura recién llegada y que retiran de las bolsas que rasgan a la fuerza.

En este lugar prácticamente disputa restos de comida con buitres y perros. (EFE)
La aparente calma en el basurero es interrumpida dos veces por día cuando un camión trae la basura procedente de Pacaraima y la arroja al depósito sanitario. (EFE)
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