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Internacional

29/04/2019 5:54 pm ET

Un hombre engañó a su familia, los llevó a una cueva y los masacró

Lo que había dentro de la cueva era “una carnicería” según la policía

asesinó

Parecía un paseo familiar como cualquier otro pero terminó como una horrible tragedia, luego que el padre asesinara a su esposa y a uno de sus hijos, tras llevarlos a una cueva, con falsas promesas.

Todo ocurrió durante la semana, cuando la madre y sus dos hijos llegaron de Alemania a España, para visitar a  Thomas Handrick, quien reside en Tenerife por motivos de trabajo. Aunque la pareja estaba separada, era habitual que vacacionaran juntos, por el bien de los hijos.

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Así, el padre le anunció que irían a conocer una cueva en Adeje, en el archipiélago de las Canarias donde les tendría preparada una sorpresa. Sin embargo, al entrar en el lugar, el hombre atacó a la familia, asesinando a su ex esposa y a su hijo de diez años, mientras el niño menor escapaba. El pequeño de 7 años fue encontrado deambulando a kilómetros de ahí en un poblado cercano.


El alemán Thomas Handrick, de 43 años de edad, asesinó a su mujer Silvia, de 39, y a su hijo de 10 años

Thomas fue detenido y según explicó a los investigadores llevó a su familia a la zona poco frecuentada donde donde los agredió y acabó con su vida. La escena que encontraron los investigadores, según los medios locales, fue una “carnicería”.

Horrible crimen

El asesinato quedó al descubierto luego que el niño menor fuera encontrado deambulando en el barrio de La Quinta.

Una de las vecinas, una mujer holandesa llamada Annelies B. se ofreció a conversar con el menor y ofrecerle protección tras la traumática experiencia. El niño le contó a su protectora que se mantuvo lejos de la carretera  para que su padre no lo encontrara, además de revelarle detalles de cómo su padre había asesinado a su madre.

“No hablo alemán perfecto”, dijo Annelies a los medios españoles, pero reconoció que con lo que sabía fue suficiente como para entender la tragedia que había vivido el niño.

“No he soltado ni una lágrima para que el niño se sintiera a gusto”, explicó, gesto que permitió que el niño confiara en ella y le relatara todo lo que había sucedido.

(Con información de Publimetro Chile)

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