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Internacional

04/04/2019 3:43 pm ET

La nueva vida en Colombia de los militares que desconocieron al régimen madurista en Venezuela

Pasan los días encerrados y realizando rutinas militares. En Norte de Santander hay 736 hombres

militares

Un extenso hotel, ubicado sobre la autopista internacional del municipio de Villa del Rosario, en el Norte de Santander (Colombia), se ha convertido en el último mes en el nuevo hogar de un grupo de desertores del ejército de Venezuela, quienes permanecen acantonados desde los días posteriores al cierre de frontera del pasado 23 de febrero.

Además de ser un lugar de hospedaje, donde duermen, comen y pasan el tiempo libre, los extensos terrenos que conforman este establecimiento, también son usados para desarrollar actividades características de su antigua vida militar, que estos ex uniformados han denominado como “técnicas de combate”.

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Según información suministrada por Cancillería colombiana, en total, se calcula que hay 1.285 de estos extranjeros en Colombia.

Los sargentos Armando, José y Rafael pertenecen a los 736 ex miembros de las fuerzas armadas del país vecino, concentrados en cinco puntos de atención de Norte de Santander.

Aunque los tres provienen de distintas zonas del territorio venezolano, sus historias son muy parecidas. Antes de arribar a Colombia, ellos estaban vinculados a la Guardia Nacional Bolivariana de Venezuela, ostentando el rango de sargentos.

Con la agudización de la crisis económica en sus hogares, una sensación de inconformismo fue germinando en ellos, sin llamar la atención de la tropa, hasta que finalmente decidieron deponer sus armas y cruzar la frontera a través de una trocha, en una arriesgada huida hacia el extranjero.

Ya en Colombia, la vida de estos ex guardias ha transcurrido bajo estrictas medidas de seguridad, que se mantienen dentro de este edificio. Su fachada, de aires coloniales, es custodiada por seis policías colombianos y la entrada al lugar es restringida.

“Inicialmente, a nosotros nos tenían alojados en un sitio. Estábamos todos, unidos y ahorita nos distribuyeron en varias zonas, pero seguimos en contacto, todos. Hay unos que están con sus familias y nosotros, los que seguimos solos”, contó José.

Él y sus dos compañeros tienen entre 28 y 30 años. Sus cuerpos, de tez morena, no miden más de 1,77 metros de altura, y sus músculos siguen endurecidos por la rutina de ejercicios que practican a diario.

La jornada de estos venezolanos se inicia a las 5:30 de la mañana, cuando se levantan para trotar en grupo y recibir el desayuno. Entre las 9:30 y 11:30 de la mañana tienen un espacio libre, que suelen emplear para salir del hotel, hablar con sus familiares y atender medios nacionales y extranjeros.

Al mediodía regresan para almorzar y en las tardes se dedican a lo que ellos han llamado un entrenamiento físico y mental para no olvidar sus tareas al interior de las filas armadas.

Este esquema de actividades responde a un ordenamiento jerárquico y cualquiera que desee desentender esta línea de mando por algún motivo en especial, debe pedir autorización de un superior.

“Hay mucha fuga de información y esto puede facilitarle las cosas al enemigo, pero uno sí tiene entrenamiento militar. Uno mismo, vemos clases y todo (…) La misión acá es adiestrarnos, tener mayor conocimiento sobre la carrera de las armas, estar físicamente y mentalmente activos. Ese conocimiento se lo enseña a uno al otro. Cada uno pone su granito de arena para adiestrarnos”, aseveró José, quien conformaba un comando de las fuerzas especiales y tiene conocimiento en antiterrorismo y antisecuestro aéreo.

Según cuentan los ex guardias, el espacio del hotel destinado para estas actividades es un descampado, un lugar que se encuentra desolado y plagado de maleza. Allí, ellos corren, rampean, se suben a los árboles y desarrollan habilidades de “camuflaje”. Incluso, esto ha despertado la molestia por parte de la administración del hotel, porque durante sus ejercicios ellos admiten que han violado los límites de los predios aledaños.

“De 3 a 6 de la tarde, son dos o tres horas que nos ponemos a hacer tácticas militares, que hemos aprendido, como correr lo más rápido que pueda, subirse a un árbol, tirarse uno al otro, hacer maromas que va a llegar el tiempo que las vamos a ejecutar”, explicó Rafael.

Aunque sus uniformes y sus armas quedaron en custodia de las autoridades colombianas, la mentalidad castrense sigue aferrada al anhelo de estos ex uniformados. Ellos están esperanzados en encontrar ayuda internacional para que una vez el jefe del parlamento, Juan Guidó, los requiera, atender su llamado y cooperar con la derrota de la usurpación, como ellos se refieren al gobierno de Nicolás Maduro.

¿Civiles o militares en el exilio?

El gerente de Frontera con Venezuela del Gobierno Nacional, Felipe Muñoz, aclaró que estos extranjeros permanecen en el territorio nacional bajo un estatus de civil, concedido a través de un salvoconducto con caducidad de 30 días.

Frente a las preocupaciones manifestadas por estos ex uniformados sobre su permanencia en este hotel, el funcionario indicó que los gobiernos de Iván Duque y Juan Guaidó trazaron una ruta para asumir el costo de alojamiento y alimentación de esta población.

“Estas personas están acogidas de manera generosa como civiles. Ellos firmaron un documento en el que cesaban de manera absoluta sus actividades de carácter militar, de lo contrario no podían estar en un proceso de solicitud de refugio. Cualquier actividad militar pone en riesgo su estatus de refugio y su estancia en Colombia. Esto no está autorizado, ni patrocinado de parte ninguna del Gobierno”, puntualizó Muñoz.

Entretanto, sectores de la opinión pública han criticado el tratamiento de estos ex guardias por parte del Gobierno Nacional. El vicepresidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso y senador de la Alianza Verde, Antonio Sanguino, calificó la actuación de Colombia de acoger a estos hombres como una intromisión a los asuntos de Venezuela y dijo que esto podría representaba un riesgo para la seguridad nacional.

“Eso es absolutamente grave. Esto es una intromisión de Colombia a los asuntos internos de Venezuela. Nosotros no nos podemos convertir en un centro de entrenamiento de actuaciones armadas ilegales contra el estado venezolano. Eso implica un debate muy serio de cómo el país está interviniendo de manera violenta e ilegal en los asuntos del vecino país”, puntualizó el funcionario.

(Con información de El Tiempo de Colombia)

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Internacional

5 adolescentes que están cambiando el mundo

Con mucha frecuencia, los adolescentes son considerados como apáticos y centrados en sí mismos, pero estos rompieron el molde

adolescentes

Con mucha frecuencia, los adolescentes son considerados como apáticos y centrados en sí mismos.

Pero una nueva generación de jóvenes activistas está demostrando que muchos adolescentes están, de hecho, muy preocupados por problemas sociales, políticos y ambientales, y están completamente preparados para hacer algo al respecto.

Una de las principales voces entre estos adolescentes es Greta Thunberg, activista ambiental de 16 años, quien en agosto inició una protesta para exigir a los políticos acciones concretas contra el cambio climático.


Greta Thunberg, la adolescente sueca que falta un día a la semana a la escuela para protestar contra el cambio climático

Aquí te presentamos a cinco personas inspiradoras que están teniendo un inmenso impacto en el mundo en plena adolescencia:

1. Greta Thunberg

Nacida en 2003, esta adolescente sueca se ha convertido en la líder del activismo contra el cambio climático.

En agosto de 2018, decidió faltar cada viernes al colegio y sentarse con una pancarta escrita a mano frente a la sede del Parlamento sueco en Estocolmo.

A lo que inició como una protesta en solitario se han sumado desde entonces más de un millón de niños y adolescentes en más de 100 países, que están secundando las huelgas escolares por el cambio climático.

2. Malala Yousafzai

Cuando tenía 11 años, Malala Yousafzai escribió y publicó un diario anónimo sobre su vida en Pakistán bajo el régimen del Talibán, que rápidamente logró gran atención.


Malala, la niña que el Talibán no quería que estudiara

Pronto, empezó a hablar públicamente sobre la necesidad de que las niñas tuvieran acceso a la educación.

Pero tres años después su vida cambió para siempre. En represalia por su activismo, le dispararon en la cabeza en un autobús escolar.

Pero ese intento de asesinato no la detuvo y, al contrario, su perfil no ha hecho más que subir desde entonces. Protagonizó la portada de la revista Time en 2014 y ese mismo año se convirtió en la persona más joven de la historia en ganar el Premio Nobel de la Paz.

“Este premio no es solo para mí. Es para aquellos niños olvidados que quieren educación”, dijo Yousafzai en su discurso de aceptación.

“Es para aquellos niños asustados que quieren la paz. Es para aquellos niños que no tienen voz y quieren un cambio. Estoy aquí para defender sus derechos, para hacer oír su voz… no es tiempo de compadecerles. Es tiempo de actuar para que esta sea la última vez que veamos a un niño privado de educación”.

3. Emma González

En febrero de 2018, un hombre armado con un rifle semiautomático mató a 17 personas en un tiroteo en la secundaria estadounidense Marjory Stoneman Douglas en Parkland, Florida.


Emma González, la desafiante estudiante sobreviviente del tiroteo de Parkland en Estados Unidos

Pero en lugar de quedar derrotados por este trágico evento, muchos de los adolescentes que sobrevivieron al tiroteo comenzaron una campaña nacional para intentar poner fin a la violencia con armas de fuego.

Emma González, con entonces 18 años, emergió como uno de los líderes de este nuevo movimiento y cofundó el grupo para promover el control de armas “Never Again”.

En marzo de ese año, pronunció un discurso inspirador en la “Marcha por Nuestras Vidas”, que congregó a cientos de miles de personas en Washington DC para exigir el control de las armas de fuego en EE.UU.

Leyó los nombres de sus compañeros de clase que habían fallecido en el tiroteo y luego permaneció en un silencio desafiante durante cuatro minutos: la duración del ataque en la escuela.

“Luchen por sus vidas antes de que sea el trabajo de alguien más”, concluyó su discurso, que fue ovacionado por la multitud.

Tras la campaña de González y sus compañeros, los legisladores de Florida aprobaron la Ley de seguridad pública de la Escuela Secundaria Marjory Stoneman Douglas, que aumenta la edad para comprar un arma de fuego de 18 a 21 años.

4. Jack Andraka

Con 15 años, el estudiante de secundaria estadounidense Jack Andraka inventó lo que parecía ser una forma nueva y barata de detectar el cáncer de páncreas.


Tiene 15 años e inventa un sistema para detectar el cáncer

El adolescente, quien ganó US$75.000 en la Feria Internacional de Ciencia e Ingeniería Intel por su creación, dijo que se le ocurrió la idea leyendo artículos científicos gratuitos que encontró en internet.

La prueba, que todavía está en estudio de viabilidad, consiste en una tira de papel cubierta con una solución de nanotubos de carbono y un anticuerpo especial, según Wired, y requiere una sexta parte de una gota de sangre.

Sin embargo, algunos (incluido el propio Andraka) han querido señalar que, aunque es un invento emocionante, sigue siendo más un desarrollo que un producto terminado.

5. Amika George

Después de leer que una organización benéfica que generalmente envía productos menstruales a las niñas en África tuvo que redirigir esos productos a la ciudad inglesa de Leeds porque había niñas que no podían pagarlos, Amika George decidió que tenía que hacer algo para luchar contra la llamada “pobreza de período” en Reino Unido.

George, quien fundó #FreePeriods -que en español sería #PeríodosGratis- cuando tenía 17 años, organizó una protesta delante de Downing Street -residencia de la primera ministra británica- en diciembre de 2017, a la que asistieron 2.000 personas vestidas de rojo demandando que el gobierno hiciera algo.

Ante la presión, el gobierno británico anunció en marzo de 2019 que financiaría productos sanitarios gratuitos en todas las escuelas y colegios ingleses.

“Para mí, #FreePeriods destacó cómo una sola adolescente enojada puede tener un impacto político real simplemente a través del activismo”, dijo la joven.

(Con información de BBC)


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Internacional

El invento con el que un venezolano se hizo popular en las calles de Cúcuta

Un venezolano exiliado en Colombia,se hizo popular en las calles de Cucúta tras crear un carro para la venta de pasteles calientes

pasteles

Un venezolano exiliado en Colombia,se hizo popular en las calles de Cucúta tras crear un carro para la venta de pasteles calientes, que funciona con energía solar.

“Es un sistema de paneles solares y me ha resultado”, dijo Ramiro Cárdenas, un emprendedor de 28 años, en una entrevista a distancia con el programa Aló Buenas Noches de Miami.

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“Es una idea que inicié y ya la tengo plasmada en papel. Tengo un proyecto personal. Yo soy licenciado en Administración de Empresas. No decidí de buscar trabajo, decidí emprender con mi idea y fue lo primero que pensé”.

“Me parecía el gas demasiado contaminante y sumamente peligroso, es como cargar con un balón”, advirtió ofreciendo una alternativa ecológica.

Cárdenas dijo que tuvo que exiliarse después de tener un accidente y necesitaba también cuidar de las necesidades su hija de tres años y medio, lo que no podía hacer en su país en crisis humanitaria.

“Me levanto muy temprano a trabajar.. pensé en el medio ambiente. Pasteles calientes con energía solar. Buenísimo”, dijo el emprendedor.

El nuevo empresario dice que está haciendo muchos esfuerzos para llevar adelante su proyecto, su propia empresa, que comenzó con el primer carro y ahora tiene ofertas de otros empresarios, lo que lo ha obligado a crear sus páginas en las redes sociales.

“La gente ve un carro de pasteles pero yo lo veo como una empresa”, aseguró.

“Uno a veces ni se imagina la capacidad que tiene cuando sale del país y empieza a pensar en trabajar”.

Como un mensaje a los millones de venezolanos exiliados advirtió: “¡Nunca se rindan!”.

(Con información de La Gran Época)

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Internacional

Venezolano fue asesinado por compatriotas tras pelea en el trabajo en Perú

Tenía un año que había huído de la crisis en Venezuela y planeaba estudiar una carrera profesional

venezolano

Mientras saboreaba un pollo broaster en una carretilla, un venezolano fue asesinado de dos puñaladas por sujetos que se fugaron corriendo.
Un amigo, también venezolano, resultó herido por defenderlo.

El crimen ocurrió la noche del sábado, cuando Nelson Johan González Chiraspo (19) y su amigo, aún no identificado, cenaban en plena calle de la avenida Industrial en Lima, Perú.

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“Han llegado dos sujetos y han acuchillado por la espalda a mi sobrino. Su amigo intentó defenderlo y resultó herido”, informó Eucaris Chiraspo, tía de la víctima.

Ambos jóvenes fueron trasladados a la clínica Jesús del Norte, donde Nelson González falleció, mientras que su amigo permanece internado.


La víctima nació en Caracas y es el mayor de tres hermanos. Planeaba estudiar una carrera profesional en Perú. Era trabajador y correcto

Los familiares del fallecido informaron que el crimen se debía a una rivalidad por trabajo. Nelson González “trabajaba como ‘jalador’ para una discoteca. Le iba muy bien y siempre era buscado por los dueños. Otros dos trabajadores venezolanos del mismo rubro estarían tras la muerte de mi sobrino”, acotó la tía.

Amenazado

Recordó que hace unas semanas lo amenazaron de muerte. “Nunca creyó que lo iban a matar, pensó que era un juego. Queremos justicia y que capturen a los asesinos”, refirió Eucaris Chiraspo.

(Con información de Ojo Perú)

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