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Internacional

30/11/2018 8:46 pm ET

La mancha negra que deja el Gobierno de Peña Nieto sobre México

Dicen que no estaba preparado para ser presidente de México

Este viernes concluye el periodo presidencial de Enrique Peña Nieto que estuvo marcado por su baja popularidad y niveles de corrupción y violencia históricos que han dejado en un segundo plano la importancia de las reformas estructurales puestas en marcha.

Entre los pocos signos positivos de su gestión destaca el tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) después de largos meses de negociación y tensión para renovar el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCAN).

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La firma del nuevo tratado en Buenos Aires, aprovechando la reunión del G20, constituye un alivio para las empresas de los tres países, después de la feroz oposición de Donald Trump, a la renovación del acuerdo.

Pero la característica más resaltante durante su mandato fue la violencia y la corrupción que se desató en este periodo.

El alza a los combustibles, la visita del entonces candidato a presidente de EEUU, Donald Trump, el creciente aumento de la violencia y la inseguridad y el desvío de recursos públicos de varios gobernadores y funcionarios públicos agravaron su imagen.

“Es un sexenio deplorable porque Peña Nieto no estaba preparado para ser presidente de México y lo ratificó durante todo su sexenio”, dijo a Efe Sergio Aguayo, investigador de El Colegio de México.

Agregó que tal vez “estaba preparado para gobernar el Estado de México y ahí lo dejamos porque las cuentas que rindió en aquella entidad fueron malas”.

El incremento histórico de homicidios, la muerte de 22 presuntos delincuentes en Tlatlaya, Estado de México, en un enfrentamiento armado con militares, o el asesinato de 43 estudiantes fueron sucesos que complicaron la gestión de Peña Nieto.

A ello se unió la información de la compra de una lujosa mansión de la primera dama de México, Angélica Rivera que fue llamada “La Casa Blanca de Peña Nieto”.

“Las dos grandes herencias negativas que deja Peña Nieto son la corrupción enorme, desmedida, y la violencia del crimen organizado o la incapacidad de combatirla”, declaró a Efe José Antonio Crespo, investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas.

Crespo destacó que en la administración de Peña Nieto “hay cosas que no son tan negativas” como haber mantenido la estabilidad macroeconómica, la creación de 4 millones de empleos formales, la implementación de las reformas estructurales “que son debatibles pero que no se lograron en mucho tiempo”.

El 69,2 % de los mexicanos desaprobó su gestión, lo que coloca como uno de los mandatarios más impopulares, según una encuesta del periódico El Universal.

Según el sondeo, solo el 20,5 % de los mexicanos valoró positivamente la Presidencia de Peña Nieto (2012-2018), del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

EFE

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