Síguenos en nuestras redes sociales

Internacional

03/11/2019 7:15 pm ET

“Guasón” venezolano lucha contra sus propios males en calles de Medellín

Una vida en el exilio, separado de la familia y con los tiempos reducidos para comer y dormir

Johnny Tales, un actor que emigró de Venezuela tras ser atacado por criminales de verdad, sobrevive en las calles de Medellín, en Colombia, con su representación del taquillero antihéroe.

Johnny es más parecido al Guasón que interpretó Heath Ledger -fallecido en 2008- que al que encarna Joaquin Phoenix.

Lee también: J Balvin salió de “dos meses de infierno”

Del primero copió el vestuario fúnebre y desgastado, el cabello verde ensortijado y la sonrisa desgarrada a cuchillo; del otro, asegura, solo quiso quedarse con la risa compulsiva. “Fui al estreno (de “Guasón” ) disfrazado”, cuentó a la AFP.

Con 35 años, Johnny se toma su papel muy en serio. A diario se transforma en el villano de Ciudad Gótica para luchar contra sus propios males: una vida en el exilio, separado de la familia y con los tiempos reducidos para comer y dormir. Y uno que otro malhumorado que se toma a mal la risa artística del inmigrante.

La transformación comienza frente al espejo. Con el pincel alarga las comisuras de los labios, les da relieve con pintura roja, antes de cubrir de blanco su rostro.

Johnny salta del banco de una cafetería convertido en el “Guasón” de Ledger. Durante las siguientes horas irá por vías atestadas de vehículos, con una ametralladora de juguete, para divertir y asombrar con su disfraz, pero sobre todo con la sonora y perversa carcajada.

Foto: Joaquín Sarmiento / AFP

“Pedazo de felicidad”

El actor de teatro y vocalista de rock, que emigró hace cuatro años de la ciudad de Barquisimeto, encontró en el Guasón su forma de sobrellevar la vida fuera de Venezuela. 

Primero estuvo en Bogotá, luego se desplazó a Madrid, una localidad próxima a la capital colombiana, antes de llegar a Medellín. 

En su ciudad natal el enemigo oscuro de Batman era parte de un repertorio que incluía a Charles Chaplin y a un mimo cualquiera, y con el que Johnny se presentaba en espectáculos para los que era contratado.

Lee también: 10 platos exóticos que tienes que probar en tu viaje por Latinoamérica

Un día Johnny decidió huir por miedo. “En una semana me atracaron dos veces. Sentí la amenaza de la inseguridad y la violencia. No soporté”.

En Venezuela quedaron su mamá, sus dos hermanas y sobrinos. Con el tiempo, añade, también emigraron sus hermanas. Una vive en Aruba y la otra en Bolivia.

Según cuenta a la AFP pudo superar la “resaca del migrante” -un malestar que compara con la nostalgia- perfeccionando su versión del villano. 

“Yo me prometí no tener ese tipo de nostalgias; prometí ser más duro con eso. No autocompadecerme. Aquí yo vine a trabajar, a luchar, a tratar de conseguir ese pedazo de felicidad que nos hace falta”, dijo Johnny.

Bufón en movimiento

En Bogotá comenzó su nueva vida como estatua viviente del “Guasón”. En su siguiente destino su personaje “bajó del pedestal” y echó a andar. Entonces la gente quiso fotografiarse con él y darle un poco de dinero por su performance.

Siguió rodando hasta llegar a Medellín, donde ahora camina entre vehículos para recibir monedas o cobrar en pesos el equivalente a medio dólar por foto.

El actor venezolano le da vida a un “Guasón” más bufonesco, uno que asalta a los desprevenidos con sus risotadas pero que, afirma, “siempre deja una sonrisa en las personas”.

Johnny puede pasar todo un día metido en la piel de su personaje. Difícilmente se ve haciendo otra cosa por un buen tiempo. Pero lo consuela creer que, con la naciente fama, pueda por lo menos volver a las épocas en que era contratado y pagado como artista.

Advertisement
Advertisement
Advertisement