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Vida

15/05/2018 5:00 am ET

¿Qué es la halitofobia? Personas se cepillan los dientes constantemente

Para Alix Taylor la idea de ir a trabajar sin su cepillo de dientes y una crema dental era inimaginable.

De hecho, pasaba buena parte de su jornada laboral en el baño.

“Solía cepillarme los dientes alrededor de 10 veces al día. También masticaba chicle todo el día porque estaba segura de que tenía mal aliento”, cuenta.

“Odiaba estar en los ascensores con otras personas (…). No quería estar cerca de nadie. Realmente estaba paranoica”.

Lo que sentía Alix lo padecen varias personas y la mayoría de las veces lo hacen en absoluto silencio y solas.

Sarah Ebner recogió el testimonio de Alix en el artículo “Take my breath away” (“Quítame el aliento”), publicado en 2001, en el diario británico The Guardian.

Su caso refleja una condición que se conoce como halitofobia.

La explicación médica

Algunas personas están convencidas de que tienen mal aliento cuando no lo tienen. Esta condición psicológica se llama halitofobia.

Las personas con halitofobia son paranoicas sobre el olor de su aliento. A menudo malinterpretan el comportamiento y los comentarios de otras personas, pensando que les están sugiriendo que tienen mal aliento.

Se obsesionan con limpiarse los dientes, masticar chicle y usar enjuagues bucales.

Desde la perspectiva del doctor

Muchas personas que se quejan persistentemente de tener mal aliento han pasado no sólo por el dentista sino por diferentes especialistas que han revisado sus gargantas, sus pulmones y sus estómagos.

El dilema que muchos médicos de cabecera enfrentan es: ¿qué decirles cuando ninguna anormalidad ha sido detectada y cuando ellos mismos han constatado que el paciente no tiene mal aliento?

“Hay que ser muy cuidadoso en cómo se lo dices porque con frecuencia estas personas vienen con un problema que ellos sienten que es real”, dijo en el programa de salud de la BBC Inside Health, Tim Hodgson, especialista en medicina oral del Hospital Dental Eastman en Inglaterra.

Quizás -indicó el experto- en el pasado tuvieron mal aliento o halitosis, pero ya no.

“Después de eso quedan con esta percepción de que todavía tienen halitosis incluso cuando ya han corregido la causa”, indica Hodgson.

A menudo vienen con una idea muy bien construida en la que creen que la gente en el autobús o en el metro se aleja de ellos”

Tim Hodgson, Hospital Dental Eastman

Y muchas veces sus familiares, amigos y allegados -que en el pasado les hicieron notar su mal aliento- les reafirman que el olor desagradable desapareció, pero eso no los convence.

“A menudo vienen con una idea muy bien construida en la que creen que la gente en el autobús o en el metro se aleja de ellos, se cubre los rostros o decide no hablarles directamente porque sienten que tienen mal aliento”, explica.

“Y se ven en una situación en que perciben que la gente los está evitando por su mal aliento”.

Una creencia

Poco a poco esas percepciones refuerzan la idea que se formaron en sus cabezas.

Según el médico, muchos de los pacientes que le son “referidos con halitosis no tienen halitosis”.

Hodgson cuenta que hay pacientes que le creen cuando les dice que no tienen mal aliento. Otros simplemente no.

“Incluso si la halitosis desaparece, algunos pacientes podrían seguir sintiéndose muy ansiosos por el problema y manteniendo el foco en los síntomas potenciales”, explicó la psicóloga clínica Claire Daniel, del Hospital Dental Eastman.

“Y se predisponen mucho a la hora de ver y escuchar la información. Se concentran en lo negativo para reforzar lo que creen e ignoran las otras informaciones que pueden resultar de gran ayuda porque respaldan una forma más realista de abordar su situación”.

Muchos de ellos pueden aceptar en la consulta que ese día no tienen mal aliento, pero aseguran que “ayer sí lo tuvieron” y están seguros de que mañana lo tendrán.

De acuerdo con la psicóloga clínica, las reafirmaciones que el personal médico les dan a estas personas tienen una vida muy efímera: salen del consultorio pensando que no tienen mal aliento, pero cuando vuelven a sus casas, su sistema de creencia se reactiva y la ansiedad vuelve.

Terapia cognitiva conductual

Daniel señala que una de sus estrategias es trabajar la parte cognitiva conductual de los pacientes para conocer qué piensan, qué sienten, qué hacen y cómo interactúan.

“Es muy complejo. En general, en la terapia cognitiva conductual para la ansiedad sobre la salud, no nos proponemos decirle a la gente que está equivocada, nos proponemos ayudar a las personas a entender lo que está sucediendo”, señala.

“Las ayudamos a tener una perspectiva más amplia de su situación”.

Y es que de acuerdo con la experta, la ansiedad sobre la salud muchas veces es un asunto que dura toda la vida. “Se trata de ayudarlos a vivir con incertidumbre y con un cierto nivel de ansiedad sobre su condición”.

Si crees que sufres de halitofobia acude al médico, quien lo asesorará de la mejor manera.

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Vida

6 datos que demuestran que el consumo de cerveza es altamente saludable

Entre otros beneficios puede prevenir la enfermedad de Alzheimer gracias a su alto contenido en silicio.

consumo de cerveza

El consumo moderado de cerveza puede prevenir el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer gracias a su alto contenido en silicio, una sustancia capaz de paliar los efectos neurodegenerativos inducidos por la intoxicación crónica de aluminio en el cerebro.

Ésta es la conclusión de un estudio dirigido por la catedrática de Toxicología de la Universidad de Alcalá de Henares en México, María José González, que se presentó en la jornada de difusión de los resultados del V Simposio Internacional de la Cerveza, celebrada en el Edificio Paraninfo de Zaragoza.

Lee también: ¿Sabías que lavarte la cara diariamente es poco saludable para la piel?

1.-Esta investigación  pretendía determinar su efecto sobre la toxicidad de aluminio en el cerebro pues al parecer este metal es un factor de riesgo ambiental de la enfermedad de Alzheimer, pero el equipo de investigación demostró que la ingesta de la cerveza tradicional, es decir con alcohol, en dosis moderadamente elevadas, puede revertir la neurotoxicidad del aluminio, debido a su alto componente en silicio.

2.-La investigación analizó también el efecto de esta bebida fermentada sin alcohol. “Ésta también es capaz de contrarrestar el aluminio, pero en menor medida. Porque la cerveza con alcohol tiene más silicio y, además, el alcohol también favorece la acción del mismo”, según señaló la investigadora.

3.-En el caso de la cerveza con alcohol, no obstante, el consumo debe ser moderado, es decir “una caña al día en el caso de las mujeres y el doble en el de los hombres”.

4.-Además el consumo moderado de cerveza tiene también otras ventajas para la salud, ya que, según comentó la investigadora, es una bebida “muy completa”. “Tiene muchas sustancias que son antioxidantes, como los polifenoles, pero además tiene vitaminas, minerales y lúpulo, es decir aporta muchas cosas”, precisó.

5.-El consumo moderado de bebidas fermentadas con un alto contenido de polifenoles, que en el caso de la cerveza proviene de las maltas, en un 70 %, y del lúpulo, en un 30 %, está asociado con “un menor riesgo cardiovascular”, ha comentado.

6.-Precisamente, su investigación se centró en estudiar si esos efectos positivos de la cerveza se producen en parte por la acción de la microbiota intestinal. “Los polifeonoles no son más que compuestos que están en la dieta y que no son digeribles, pero que cuando llegan a estar en contacto con nuestra microbiota intestinal son capaces de crear metabolitos que producen beneficios para la salud”, según indicó. La microbiota intestinal, añadió Moreno, funciona como un órgano, capaz de comunicarse con el resto del organismo mediante estos metabolitos, que llegan en parte por los polifenoles incluidos en la dieta, de ahí que tenga beneficios saludables para el resto del organismo.

Redacción Contexto Diario

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Vida

¿Sabías que lavarte la cara diariamente es poco saludable para la piel?

Lavar la cara es una costumbre matutina aceptada, extendida y practicada en todo el mundo.

Lavar la cara es una costumbre matutina aceptada, extendida y practicada en todo el mundo, pero como tantas otras verdades asumidas no conocemos las razones por las cuales lo hacemos.

Cada vez tenemos a nuestra disposición más productos de higiene corporal, pero no los usamos como deberíamos. Hay personas que se lavan demasiado la cara y utilizan todo tipo de productos que acaban por dañar su piel, y otras que siguen usando el jabón de mano convencional para absolutamente todo, pese a que no siempre es el más recomendable.

Estos son los cinco mitos que recoge El Confidencial, que hemos tomado por ciertos y que debemos eliminar si queremos tener una piel más saludable:

1. “Hay que lavarse la cara todas las mañanas”

Es cierto que lavarnos la cara puede ayudarnos a despejar la pesadumbre que suele acompañarnos en los primeros minutos del día, pero no es especialmente saludable en lo que respecta a nuestra piel.

“Tu piel ha estado durmiendo sobre una almohada, está limpia, y no necesita un lavado”, explicó Gervaise Gerstner, dermatólogo de L’Oreal al Wall Street Journal.

El especialista señaló que no es ta mal echarnos un poco de agua fría para terminar de despertarnos, pero si lavamos con esmero la cara todas las mañanas la piel podría resecarse.

A no ser que tengas un problema en la piel, como puede ser el acné, los dermatólogos aseguran que sólo debes lavarte la cara una vez al día: por la noche. Limpiar bien nuestra cara antes de acostarnos sí es importante, porque sirve para eliminar la suciedad y los elementos contaminantes que hemos ido acumulando durante todo el día. Si, además, hemos usado maquillaje, este paso es decisivo.

2. “Hay que frotar la cara para que quede bien limpia”

Ningún problema dermatológico, incluido el acné, los puntos negros o las manchas de la edad, se elimina a base de frotar, como si nuestra cara fuera un plato sucio. Los dermatólogos recomiendan lavarse la cara aplicando el limpiador con nuestras manos, delicadamente, y con movimientos circulares.

Las limpiezas agresivas son un problema especialmente preocupante para las personas con acné, que tienen a frotarse demasiado, lo que acaba agravando el problema.

Para tratar el acné debemos usar ungüentos especiales, que matan las bacterias y absorben la grasa, y cuyos efectos no dependen de la agresividad con la que lavemos nuestra cara.

3. “Los hombres de verdad no usan cremas ni limpiadores”

Es cierto que la piel de las mujeres es más delicada que la de los hombres, pero eso no quiere decir que estos no necesiten cuidados. Lo cierto es que la mayoría de los hombres se lavan la cara sólo con agua, y los que usan algún tipo de limpiador se limitan al jabón de manos, el champú o lo que encuentren en el lavabo o la ducha.

Los hombres, además, no suelen usar crema hidratante, ni protector solar (a no ser que vayan a la playa o la montaña), por lo que su piel se acaba secando más y está más expuesta a las radiaciones solares. Para más inri, uno de los pocos productos cosméticos que los hombres utilizan, el aftershave, suele tener alcohol, lo que irrita aún más la piel.

4. “Después de lavarnos la cara nuestra piel tiene que estar tirante y brillante”

Hay personas que se lavan la ca que casi les duele, tienen la piel tirante y se sienten absolutamente limpios. Y es cierto, la piel está limpia, pero también es más vulnerable a las infecciones y la contaminación. El escozor, el ardor y la irritación, que muchas personas sienten después de lavarse la cara, son una señal de que en realidad le estamos haciendo daño a nuestra piel.

5. “Es bueno lavarse con agua fría para que se cierren los poros”

La realidad es que los poros ni se cierran, ni se abren, así que no hay ninguna necesidad de andar alternando entre agua fría y caliente. Los dermatólogos recomiendan usar siempre agua tibia, que es la única que no va a hacernos daño. El agua demasiado fría o demasiado caliente puede irritar nuestra piel.

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Vida

¿Sabía que el olor a viejito sí existe? Conozca todos los pormenores al respecto

La vejez, al igual que el tiempo, no perdona ni siquiera en cómo huele nuestra piel. 

La vejez, al igual que el tiempo, no perdona ni siquiera en cómo huele nuestra piel. Para algunos es desagradable el olor tan particular que encontramos en las personas de la tercera edad. Sin embargo la ciencia explica por qué se ocasiona este olor a viejito en la piel.

Además, esto no tiene nada que ver con la falta de higiene, sino que es un proceso natural de oxidación de la piel. Al paso de los años, la producción de lípidos en la superficie de la piel aumenta, mientras que la capacidad natural de oxidación va decreciendo con el tiempo.

Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España, determinaron que el “olor a viejo” sí existe.

Lo causa el 2-nonelal, una molécula que se genera en la piel al oxidarse de forma natural los ácidos grasos de la barrera lipídica, José María Antón, investigador del CSIC quien además aseguró que el compuesto tiene tan mal olor, que cuando abrieron una cápsula que la contenía, todo “apestaba”.

El científico explica que a partir de los 30-40 años, cuando comienzan a realizarse cambios hormonales producto de la edad, los cuales aumentan la producción de 2-nonenal, haciendo que el cuerpo huela cada vez peor.

Adicionalmente, los investigadores aseguran que para los ancianos es muy dificil detectar este olor por una sencilla razón: a medida que el cuerpo envejece, pierde la capacidad olfativa y por ello, no lo perciben.

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