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Vida

¿Qué diferencia hay entre un espárrago verde y uno blanco?

¿Es mejor la pechuga de pavo o el jamón york? ¿En qué se diferencian la leche de cabra de la de vaca? ¿Es lo mismo comer pan de barra que de molde? ¿El pepinillo y el pepino son alimentos diferentes? Puede que no sea la primera vez que te hayas formulado alguna de estas preguntas, y es que hay alimentos que pueden parecernos iguales, pero, realmente, su composición nutricional o procedencia es muy diferente. ¿Quieres salir de dudas?

  • ¿En qué se diferencia el espárrago verde del blanco? “Muchas veces me preguntan si el espárrago verde es igual al espárrago blanco. Pues bien, sí, es igua. La única diferencian está en su etapa de recolección y en cómo se pueden consumir. El espárrago blanco crece en el interior de la tierra y no llega a brotar hacia el exterior por lo que, a diferencia del verde, no le da el sol.

 

  • El verde es el espárrago que dejan brotar y salir al exterior, cogiendo su color característico debido a la fotosíntesis por la exposición solar. Esta es la única diferencia que existe, ya que a nivel nutricional son iguales y, de hecho, ambos contienen el llamado ácido aspargínico, que es el compuesto que le da un efecto diurético. Otra cuestión en la que podemos entrar es en el cómo se preparan, ya que los blancos resultan más cómodos por venir en conserva generalmente y los verdes se suelen preparar cocinándolos a la plancha, aunque también los encontramos también en conserva”, explica la nutricionista y colaboradora de ¡Hola! Marta Lorenzo.

 

  • ¿Leche de vaca o de cabra? “A veces pensamos que por ser más cara la de cabra es mejor y no es así. Realmente tiene un precio mayor porque la cabra es un animal más pequeño y, por lo tanto, produce menos. A nivel nutricional sin embargo, no hay mucha diferencia, contienen ambas la misma cantidad de calcio y se diferencian únicamente en que la leche de vaca es más rica en hidratos de carbono y la de cabra en grasa y proteína. Realmente la mayor diferencia se aprecia a nivel organoléptico, es decir, en el sabor”, apunta la experta.

 

  • Qué es mejor: ¿pechuga de pavo o jamón york? La experta en nutrición nos saca de dudas: “Según la tendencia que hay hoy en día por todo lo ‘light’ y bajo en grasa, es por lo que la pechuga de pavo está siendo muy superior en su consumo en comparación con el jamón york. Y es que, si lo que quieres es un alimento más bajo en grasa y rico en proteínas, debes elegir el pavo; primero por la procedencia de este alimento y segundo porque el jamón york puede tener mezcla de diferentes partes del animal, es decir, del cerdo. Si que debemos tener en cuenta que en ambos casos, al ser alimentos procesados, pueden llevar un máximo de 10% de fécula, siendo obligatorio en este caso llamarse fiambre de pavo o de jamón”.

 

  • ¿Pepinillo y pepino? ¿Realmente son lo mismo? “Pues sí, aunque lo comamos de formas diferentes, estamos hablando del mismo alimento. El pepinillo es pepino que se recoge todavía verde y se conserva en vinagre. El pepino ya madurado es aquel que utilizamos para ensaladas, gazpacho y smoothies, y se consume crudo”, afirma.

 

  • ¿Guisantes frescos o congelados? Siempre debemos intentar consumir alimentos preferiblemente frescos, pero, ¿sabemos realmente si existen diferencias nutricionales entre los frescos o congelados? “En el caso del guisante existe diferencia pero no es muy exagerada. Los que se encuentran congelados pierden nutrientes como los hidratos de carbono, grasas, proteínas y fibra, pero en poca cantidad. Sin embarg,o hay una pérdida considerable de vitamina C y potasio, reduciéndose casi a la mitad. Por tanto, a nivel nutricional, se recomienda más el consumirlos frescos, y congelados esporádicamente”, apunta Marta Lorenzo.

 

  • ¿Pan de molde o pan blanco tradicional? “Ambos aportan prácticamente los mismos nutrientes a excepción de la grasa, que en el caso del pan de molde llega a duplicar la del pan tradicional (3,9 gramos por 100 gramos frente a 1,7 gramos). Esto no quiere decir que debamos eliminar el pan de molde de la dieta, pero sí controlar su consumo”.
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Vida

Soldado estadounidense recibió el primer trasplante de pene y escroto del mundo

Pisó una bomba oculta en Afganistán y perdió sus genitales, una lesión que pudo pensar que sería para toda la vida.

Pero eso lo cambió ahora un grupo de cirujanos de la Universidad John Hopkins en Baltimore, Maryland, que le efectuaron el primer trasplante total de pene y escroto de la historia.

“Cuando me desperté por primera vez, finalmente me sentí más normal como si ahora si me encuentro bien”, dijo el militar, que desea permanecer en el anonimato.

Los médicos usaron un pene, un escroto y parte de la pared abdominal procedentes de un donante fallecido.

Consideran que tras la operación el paciente debería ser capaz de recuperar su función sexual, algo que es imposible en los casos de reconstrucción del pene.

El procedimiento quirúrgico, realizado el pasado 26 de marzo, exigió al equipo de 11 cirujanos trabajar durante 14 horas consecutivas.

Fue la primera cirugía en la que se trasplanta una sección de tejido completa incluyendo el escroto y la zona abdominal adyacente.

Los médicos indicaron que no trasplantaron los testículos del donante debido a razones éticas.

Heridas devastadoras

“Mientras las amputaciones de las extremidades son visibles y causan discapacidades evidentes, algunas heridas de guerra están ocultas y su impacto no es claramente apreciado por terceros”, dijo el doctor Andrew Lee, jefe de Cirugía Plástica y Reconstructiva de la Universidad John Hopkins, durante una teleconferencia.

Señaló que las lesiones en los genitales son una “herida de guerra de la que no se habla”.

“En un simposio en 2014, organizado por la Universidad John Hopkins titulado ‘Intimidad después de ser heridos’ oímos de esposas, familias y cuidadores de estos soldados sobre el impacto devastador de las heridas genitourinarias en su identidad, autoestima y en sus relaciones íntimas”, relató.

En términos médicos, el procedimiento se conoce como un alotrasplante compuesto vascularizado, lo que dicho en términos simples quiere decir que implicaba trasplantar piel, huesos, músculos, tendones y vasos sanguíneos.

La operación fue financiada por el Programa de Trasplante Genital de la John Hopkins, que inicialmente está enfocado en casos postraumáticos, especialmente en soldados heridos, debido a que por lo general sus lesiones son imposibles de tratar con opciones convencionales.

12 meses

Los miembros del equipo que trabajó en la cirugía esperan que el soldado se haya recuperado plenamente en un periodo entre 6 y 12 meses.

“Esperamos que un trasplante como este le permitirá recuperar su función urinaria y sexual y le conducirá a una vida más normal”, dijo el doctor Rick Redett, director clínico del Programa de Trasplante Genitourinario.

Indicó que el soldado se está recuperando bien y que se espera que abandone el hospital esta semana.

El equipo médico anunció que, como parte de ese programa, la universidad ha aprobado 60 trasplantes genitales.

El primer trasplante de pene en el mundo fue realizado por cirujanos sudafricanos en 2014.

Dos años más tarde se hizo la primera cirugía de este tipo en Estados Unidos en el Hospital General de Massachusetts, en Boston.

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Vida

Ser un noctámbulo puede matarte

Ser una “alondra” o persona madrugadora tiene sus ventajas. Un estudio llevado a cabo por científicos de la Escuela de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern en Chicago, Illinois (EE. UU.) analizó los efectos que podría tener el nodriza en la salud y la mortalidad. Sus resultados harán que no te resulte tan alarmante irte a la cama temprano para ir a dormir.

Al evaluar los hábitos de sueño de más de 430.000 adultos durante un período de 6,5 años, los expertos descubrieron que los noctámbulos tienen más probabilidades de desarrollar diabetes y trastornos neurológicos y psicológicos. Y eso no es todo; El estudio también encontró que los noctámbulos tienen un 10% más de probabilidades de morir antes que los madrugadores.

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¿Cuáles son las razones detrás de este mayor riesgo de enfermedad y muerte?
Según los autores, ser un ave nocturna podría interferir con nuestro reloj biológico, el mecanismo que regula los procesos físicos, mentales y de comportamiento en un período aproximado de
 24 horas.

Nuestro reloj biológico responde principalmente a la luz en nuestro entorno: la luz le dice a nuestro cuerpo que es hora de estar despierto, mientras que la oscuridad le dice a nuestro cuerpo que se vaya a dormir.

Pero cuando el reloj se desconecta, por ejemplo, a través de la exposición a la luz cuando deberíamos estar durmiendo, lo que es típico de los noctámbulos, puede tener efectos negativos en nuestra salud.

“Podría ser estrés psicológico, comer en el momento equivocado para su cuerpo, no hacer suficiente ejercicio, no dormir lo suficiente, estar despierto por la noche solo, tal vez el uso de drogas o alcohol. Hay una gran variedad de insalubres conductas relacionadas con estar despierto hasta tarde en la oscuridad solo “, explica Kristen Knutson, líder del trabajo a la revista Chronobiology International.

Aún así, no es todo negativo para los noctámbulos. Knutson afirma que las personas a las que les gusta acostarse más tarde pueden beneficiarse de horarios de cama más regulares, y adoptar un estilo de vida más saludable. Tal vez, como cabría de esperar, señala que hacer la transición de un ave nocturna a una alondra también podría ser beneficioso para la salud.

Sin embargo, en investigaciones previas, los investigadores descubrieron que si somos alondras o aves nocturnas es tan importante para la genética como nuestro entorno, sugiriendo que las personas con una predisposición genética para la vida nocturna pueden beneficiarse de horarios de trabajo flexibles.

“Si podemos reconocer que estos cronotipos están, en parte, genéticamente determinados y no solo representan un defecto de carácter, los trabajos y las horas de trabajo podrían tener más flexibilidad para los búhos nocturnos”, señala Knutson. “No se les debería obligar a levantarse para un turno de 8 a.m., sino hacer que los turnos de trabajo coincidieran con los cronotipos de las personas. Algunas personas pueden ser más aptas para los turnos nocturnos“.

“Este es un problema de salud pública que ya no se puede ignorar”, explica el coautor del estudio Malcolm von Schantz, de la Universidad de Surrey en (Reino Unido).

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Vida

Cómo mantenerse activo en el trabajo

Diversos estudios ha demostrado que permanecer sentado durante un período prolongado de tiempo está relacionado con la obesidad, la diabetes tipo 2 y un mayor riesgo de muerte por enfermedad cardíaca y cáncer. También puede retrasar el metabolismo, lo que tiene un impacto en la capacidad del cuerpo para regular la presión sanguínea y el azúcar en la sangre, así como para descomponer la grasa corporal.

Introducir un poco de actividad física en el día de trabajo podría reducir algunos de los riesgos de salud que se elevan por este sedentarismo. ¿Cómo puedes estar activo cuando trabajas en un escritorio de 7 a 10 horas al día? Parece un desafío pero aquí te damos unas pautas sencillas para lograrlo.

1. Ve en bicicleta o caminando al trabajo

Dependiendo de la ubicación de nuestro trabajo y cómo de lejos esté el trabajo de la casa, debemos intentar cambiar la forma en que entramos y salimos del trabajo. Dejar el coche en casa e ir caminando o en bici es una solución.

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En comparación con los desplazamientos diarios al trabajo en automóvil o en transporte público, el ciclismo para ir al trabajo se ha relacionado con un menor riesgo de muerte por todas las causas y un menor riesgo de cáncer.

Tanto andar en bicicleta como caminar al trabajo también se han asociado a un menor riesgo de enfermedad cardiovascular.

Además, las personas que caminan o van al trabajo en bicicleta tienen un índice de masa corporal (IMC) y un porcentaje de grasa corporal más bajos en la mediana edad que quienes viajan en coche.

También se benefician de un mejor bienestar e informan de una mayor capacidad de concentración y menos tensión que aquellos que viajan a trabajar en su propio vehículo.

2. Ponte de pie regularmente

Algo tan simple como ponerse de pie de vez en cuando mientras estamos en el trabajo podría ayudar a frenar los riesgos relacionados con la salud de quedarse sentado durante demasiado tiempo.

Para reducir el comportamiento sedentario y el tiempo dedicado a sentarse en el trabajo, un equipo de expertos publicó una guía en el British Journal of Sports Medicine en 2015. El equipo concluyó que los empleados de oficina debían permanecer de pie durante al menos 2 horas durante su día de trabajo, para romper la sesión prolongada.

Los investigadores creen que incorporar comportamientos de pie (como mesas de trabajo altas o escritorios de pie) en el día de trabajo podría ser más factible para los trabajadores que el ejercicio dirigido.
Cada vez más empresas están adoptando el 
uso de escritorios de pie a medida que más evidencia sobre sus beneficios sale a la luz.

3. Muévete más

Moverse más puede parecer una acción obvia al intentar ser menos sedentario, pero cuando nos encontramos en las profundidades de un proyecto, es fácil pasar muchas horas sin que haya ningún movimiento y sin darnos cuenta. Para evitarlo, coge las escaleras en lugar del ascensor para entrar al trabajo y en tu descanso, por ejemplo.

Diversos estudios han encontrado que por cada hora extra de estar sentado durante más de 5 horas, el tamaño de la cintura aumenta en 2 centímetros y el riesgo de enfermedad cardiovascular en un 0,2%.

Incluso cuando estás sentado no necesitas necesariamente estarte quieto; moverse en el asiento también podría marcar la diferencia.

Un estudio dirigido por la Universidad de Leeds en Reino Unido sugirió que los movimientos pequeños, como el movimiento de piernas por inquietud, podrían contrarrestar algunos de los efectos adversos de una sesión prolongada estando sentado.

La investigación ha demostrado que la función vascular se ve afectada después de 6 horas de estar sentado en un escritorio. Sin embargo, dar un paseo por la oficina durante 10 minutos después de un largo período de tiempo sentado puede restaurar la salud vascular. Para contrarrestar el tiempo sentado, camina hacia el escritorio de un compañero de trabajo en vez de mandarle un mensaje, usa las escaleras, deja el coche no excesivamente cerca del trabajo, reorganiza tu escritorio para tener que levantarte a buscar herramientas necesarias para el trabajo, ponte de pie para contestar el correo…

4. Reordena el ambiente de trabajo

Incorporar actividad física en nuestro día laboral tiene numerosos beneficios para la salud, pues disminuye las ausencias de trabajo y aumenta las capacidades cognitivas, el estado de ánimo y la productividad. Teniendo en cuenta todos los resultados positivos de ser menos sedentario, nuestro jefe podría estar abierto a cambiar el entorno de trabajo para proporcionar más opciones de movimiento.

Algunas empresas ya ofrecen clases de estiramiento antes del trabajo, descansos de yoga durante el horario de oficina y grupos para correr a la hora del almuerzo para ayudar a los trabajadores a cuidar de su bienestar y aumentar la eficiencia del trabajo.

Un estudio que examinó el efecto de un entorno de trabajo rediseñado encontró que, además de los trabajadores que pierden peso y grasa corporal, los ingresos de la compañía aumentaron casi un 10% en los primeros meses del estudio.

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