Estudios científicos revelan que el uso de las redes sociales está produciendo cambios en nuestro cerebro, y a continuación te vamos a contar cuáles algunos de los más notables. Entre el 5 y el 10% de los usuarios son incapaces de controlar el tiempo que pasan conectados a Internet y a las diversas redes sociales.

Aunque se trata de una adicción psicológica y tiene muchas diferencias con las adicciones físicas a las sustancias, los escáneres cerebrales de las personas con este problema muestran un deterioro similar en las mismas zonas que los drogodependientes.

En concreto, se aprecia una clara degradación de la materia blanca en las regiones que controlan el procesamiento emocional, la atención y la toma de decisiones. Esto es debido a que las redes sociales ofrecen una recompensa inmediata con muy poco esfuerzo, lo que hace que el cerebro se reestructure para desear cada vez más cantidad de este estímulo.

Otro de los cambios que las redes sociales producen en el cerebro lo observamos en la multitarea. A diferencia de lo que a priori podemos pensar, las personas que más utilizan Internet o los medios de comunicación sociales no son más eficientes a la hora de realizar varias tareas a la vez. Diversos estudios muestran que el aumento de la multitarea online reduce la capacidad del cerebro para filtrar las interferencias, y en ocasiones también puede dificultar la memoria.

En tercer lugar, otra prueba que revela que la tecnología está contribuyendo a reestructurar nuestro sistema nervioso es el conocido como síndrome de la vibración fantasma. Seguro que alguna vez has tenido la sensación de que te vibraba el móvil pero en realidad solo eran imaginaciones tuyas. Pues no eres el único: el 89% de los participantes en un estudio admitió haber padecido el síndrome de la vibración fantasma al menos una vez cada dos semanas, lo que pone de manifiesto que nuestro cerebro está experimentando cambios por el uso del smartphone.